En esta sección estara publicada la historia "El Encuentro" que escribió Abru.
¡Esperamos que les guste!
"El encuentro"
Capitulo 1-
Laila
estaba caminando directo a la casa de su amiga Mariana, porque la había
llamado para ir a comer un cupcake. Cuando llego Mariana le abrió la
puerta y le dio un abrazo muy fuerte ya que hacía mucho tiempo que no se
veían. Pastelitos, que era el negocio de los cupcake, se encontraba a
tres cuadras de la casa. Mientras iban caminando Mariana codeo a Laila
para avisarle que un chico no le sacaba los ojos de encima, al cual a
Laila no le importo. Cuando llegaron a Pastelitos la tienda tenía seis
mesas ocupadas cosa rara porque siempre suele estar lleno de gente.
Cuando acabaron de pedir sus cupcake fueron a una de las mesas más
cercanas al mostrador, miraron las noticias en un televisor cercano las
cuales no eran muy interesantes, en el momento de la propaganda se veía
una oferta en una tienda cercana al lugar, en ese momento alguien entro
al negocio, el cual llamo la atención de los pocos hombres que estaban
sentados ya que todas las mujeres estaban muy concentradas en la TV. La
persona que había entrado terminó siendo el chico de la calle que no
dejaba de mirar a Laila, no había entrado solo, sino con otros dos
amigos. En cuanto terminó la propaganda, Mariana noto la presencia de la
miradas de los chicos dirigidas hacia ellas, uno de los chicos le guiño
el ojo y ella le regalo una sonrisa. Laila muy concentrada en la tele
no se dio cuenta que se le había terminado su cupcake así que sin mucha
importancia se paró a pedir otro. En el mostrador una chica muy
simpática la atendió, no era la misma de antes la otra era gruñona y mal
llevada. En el cartelito que estaba en su uniforme decía Pamela
entonces decidió llamarla por su nombre. Después de pedir otro cupcakes
iba a ir a sentarse pero al darse vuelta choco sin querer con el chico
de la calle, ella cayó al piso sentada y el cupcakes seguía en su mano.
El chico no cayo, solo se tambaleo un poco hacia atrás. Al ver a Laila
en el suelo fue a ayudarla a levantarse. -Perdón no te vi- Dijo con una
vos muy dulce y encantadora-Espera que te ayudo- Dijo extendiéndole una
mano. La cual ella rechazo al instante- Puedo sola- Dijo de una forma
desagradable ante el gesto de aquel chico. Después de levantarse
<<Sola>> el chico le pidió perdón de nuevo con una pequeña
sonrisa añadió-Me llamo Tomás.
-Ajam-
Dijo Laila con desinterés y alejándose a su mesa, Mariana que había
visto todo se acercó a ella la tomo del brazo la llevo de nuevo con él y
dijo-Hola, ella se llama Laila y yo Mariana soy su amiga-Laila trataba
de soltarse el brazo pero no podía, cada vez Mariana se lo apretaba más,
cuando Laila por fin le dijo “Hola” la soltó y se estaba por ir cuando
de repente Tomas le pregunto-¿Me vas a perdonar?-
-Si
te perdono-dijo en tono agresivo, al instante su amiga la pateo y
después de tragarse un “¡Auch!” añadió-Em. Quise decir que me perdones
tú a mí por mi contestación y por chocarte…-Mariana le dio una mirada de
aprobación.
-Esta bien no hay ningún problema ¿A mano?-Pegunto Tomás extendiéndole nuevamente la mano, cuando Laila estrecho su mano la sintió fuerte, pero al mismo tiempo suave, pero se corto en seco cuando Tomás le Aflojo la mano para soltarla. Cuando eso pasó Laila sugirió que se vallan, a que a aquel comentario Mariana no pudo opinar.
-Esta bien no hay ningún problema ¿A mano?-Pegunto Tomás extendiéndole nuevamente la mano, cuando Laila estrecho su mano la sintió fuerte, pero al mismo tiempo suave, pero se corto en seco cuando Tomás le Aflojo la mano para soltarla. Cuando eso pasó Laila sugirió que se vallan, a que a aquel comentario Mariana no pudo opinar.
Capitulo 2-
Cuando ya habían hecho dos cuadras Mariana dice- He, he, que
paso contame amiga me di cuenta de que te paso algo cuando te dió la mano y vi
que no se la querías soltar.
- ¡Basta!- Grito Laila- Por favor no quiero hablar de eso
suficiente vergüenza pase hoy, quiero irme a casa.
Dejo a Mariana en su puerta y siguió para la suya pensando
en lo que paso. Faltaban cinco cuadras y luego tenía que doblar a la derecha.
De repente se escucho un grito- ¡Chau! Nos vemos mañana- Era una vos muy conocida,
demasiado. Cuando doblo la esquina lo vio, Era Tomás “Solo él me faltaba, ya
estoy lo suficiente amargada”- Se escucho otro grito – ¡Hey, Laila!-dijo
corriendo hacia ella- Hola ¿Seguís derecho?- pregunto.
-Sí, cinco cuadras ¿vos?- por un momento le
comenzó a caer simpático pero rápidamente se despejo y cambio su tono.
-
Yo sigo seis ¿Te puedo acompañar?
-
Supongo.
-
Bueno gracias, de nuevo perdón por lo de antes,
¿Seguro que estas bien?
-
Si, gracias por preguntar-Respondió aflojando un
poco el mal humor.
Iban caminando muy despacio,
parecía que disfrutaban del momento, por el camino iban contándose cosas, hasta
que cuando llegan a la cuarta cuadra Tomás dice-En la próxima vos tenes que
doblar, ¿o no?
-Si- Responde en tono triste.
Cuando llegan a la quinta cuadra,
Laila Tenía que doblar. Paran de caminar los dos al mismo tiempo, se ponen
frente a frente, un silencio incomodo los invade.
-Bueno tengo que doblar-dijo Laila
no sabiendo como saludarlo. El se aproxima a ella cada vez más cuando de
repente ella, con sus dos manos, lo frena. Las saca despacio y sin decir nada
dobla y se aleja, Tomás quedo parado en la esquina mirando como Laila se alejaba. Cuando por fin la perdió de
vista, siguió su camino.
~Admin Abru~
Perdonen que esta historia fue corta, es que no me gusta mucho escribir historias de amor, me gustan mas las de aventuras como la que se va a venir...
CAPITULO 3-
Cuando Laila llego a su casa lo
primero que hizo fue agarrar el teléfono, llamar a Mariana y contarle lo que
paso.-¿Qué hiciste que?-Se escucho del otro lado del teléfono.
-Bueno si, que iba a hacer…
-Y…y… Hay Dios mejor ni te digo,
mira si te iba a dar un abrazo y nada más, me callo ¿Qué te conto de el?
-No mucho, yo
le conté mas de mi pero por favor hablemos de otra cosa.
-Ok, ¿Pero que hizo cuando vos lo dejaste en la
esquina?
-¡¡Mariana!!
-Bueno perdón, me tengo que ir,
que te mejores amiga, chau!
-Chau, gracias.
Cuando cortaron
Laila se tiro en la cama a pensar, después de todo le gustaba Tomás, tenía que
disculpase. Pero como no sabía donde vivía, ni el teléfono, ni donde podía
encontrarlo. Trato de dormir pero no pudo, ya eran la 4 a.m y ella pensando en
Tomás. Al día siguiente se levanto con los ojos hinchados por no haber dormido
en toda la noche, desayuno y salió a buscar a Mariana. Cuando llegó a su puerta
la toco suavemente porque no tenia energías cuando la abrieron, Mariana dio un
grito de espanto y de asombro al ver a su amiga así.
-Lai que te pasó
estas horrible…
-Gracias que
buena amiga eres siempre tratando de animarme.-Dijo sarcásticamente
-Bueno perdón
es que verte así tan zombie me asuste…¿Qué te paso?
-Anoche no dormí
nada, pensando en lo que le hice a Tomás, es que…
-¡Para! Sabes
que, anda a dormir a mi cama, y después hablame porque sinceramente no te
entiendo “Nada”, dale hace lo que te digo.
Laila se fue a
dormir a la habitación de su amiga.
Se despertó dos
horas más tarde con Mariana al pie de la cama.
-Al fin te
despertaste, me dejaste con la intriga ¿por qué no pudiste dormir anoche?
-Es que estuve
pensando en Tomás, como lo trate.
-No te
preocupes esta tarde vamos a Pastelitos, comemos unos cupcakes y te vas a
sentir mejor, ¿Qué decís?
Laila asintió.
Cuando llega la tarde, partieron para Pastelitos se cruzaron con uno de los
chicos que estuvieron el otro día con Tomás, el mismo que le guiño el ojo a
Mariana.
-Hey, hola
chicas- dijo. Mariana se apresuro a preguntarle si sabia donde podía encontrar
a Tomás.-Me dijo que nos encontrábamos en Pastelitos, justo me dirigía para allá…
-Que
coincidencia, nosotras también.-Dijo Laila con entusiasmo.
Cuando llegaron
al negocio, Tomás y su otro amigo estaban parados apoyados sobre el mostrador,
en cuanto vio a Laila fue caminando hacia ella que hacía lo mismo.
Cuando
estuvieron suficientemente cerca para poder hablarse sin gritar, Laila se
disculpo, acto seguido Tomás la sujeto y la beso sin decir nada ante su
disculpa, Laila trato de soltarse pero finalmente se rindió y disfruto del
momento. El beso duro bastante, al menos para ella que fue la que se separo de
el al rato, se miraron fijo con una sonrisa cada uno sin decir una palabra, ya que
con esa mirada se decían todo.
FIN.
~Admin Abru ~
Perdonen que esta historia fue corta, es que no me gusta mucho escribir historias de amor, me gustan mas las de aventuras como la que se va a venir...
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